Alimentación saludable La alimentación saludable es uno de los pilares fundamentales para el mantenimiento de un estado óptimo de salud y la prevención de enfermedades crónicas no transmisibles. En el marco del Programa de Vida Saludable, este dominio busca promover patrones de alimentación adecuados, equilibrados, suficientes, variados, inocuos y culturalmente apropiados, que respondan a las necesidades nutricionales de la población.
Una alimentación saludable no solo influye en el estado de nutrición, sino también en el funcionamiento metabólico, el sistema inmunológico y la salud mental. El consumo excesivo de productos ultraprocesados, azúcares añadidos, grasas saturadas y sodio se asocia con un mayor riesgo de enfermedades como obesidad, diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, y enfermedad cardiovascular. Por ello, este dominio enfatiza la importancia de priorizar alimentos frescos, naturales y mínimamente procesados.
Asimismo, se reconoce que las decisiones alimentarias están influenciadas por factores sociales, económicos y ambientales.
En este sentido, el programa busca no solo educar, sino también generar entornos alimentarios saludables dentro de la institución, facilitando elecciones informadas y accesibles.
La orientación alimentaria se plantea como una herramienta clave para desarrollar habilidades prácticas, como la selección de alimentos, la planificación de comidas y la lectura de etiquetas de productos alimenticios. Además, se promueve una relación saludable con la comida, evitando enfoques restrictivos o punitivos y fomentando hábitos alimentarios saludables, a la vez que se cuida la sostenibilidad de nuestro entorno.
De esta manera, la alimentación saludable se posiciona como una estrategia integral para mejorar la salud individual y colectiva, contribuyendo al bienestar a largo plazo, tanto de las personas como del medio ambiente.